Reconocimiento Cide





Diagnóstico de la problemática enfrentada en términos ambientales y sociales


Todas las especies de tortugas marinas son consideradas en la categoría de "En Peligro de Extinción" de acuerdo a La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) por sus siglas en inglés, (IUCN, 2000). La IUCN define como especie en peligro de extinción a aquella cuya supervivencia es poco probable sí los factores causales continúan operando, e incluye especies cuyos números han sido drásticamente reducidos. La Convención en Comercio Internacional en Especies Amenazadas de Flora y Fauna (CITES) por sus siglas en inglés, enlista a todas las tortugas marinas en el "Apéndice I", en el cual se encuentran las especies más susceptibles a la extinción y que por lo tanto no pueden ser comercializadas, desde o hacia países signatarios de la convención (CITES, 2004).


De acuerdo a  la Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-2001 (DOF, 2001), las 7 especies de tortugas marinas presentes en México: la tortuga golfina (Lepidochelys olivacea), la lora (Lepidochelys kempii), la laúd (Dermochelys coriacea), la tortuga prieta (Chelonia  agassizii), la tortuga verde o blanca (Chelonia mydas), la carey (Eretmochelys imbricata) y la tortuga amarilla o caguama (Caretta caretta) se encuentran en la categoría de "En Peligro de Extinción". La NOM-059-ECOL-2001 (DOF, 2001), define como especie en Peligro de Extinción a aquellas especies cuyas áreas de distribución o tamaño de sus poblaciones en el territorio nacional han disminuido drásticamente poniendo en riesgo su viabilidad biológica en todo su hábitat natural, debido a factores tales como la destrucción o modificación drástica del hábitat, aprovechamiento no sustentable, enfermedades o depredación, entre otros (esta categoría coincide parcialmente con las categorías en peligro crítico y en peligro de extinción de la clasificación de la IUCN). Como medida de manejo en México se decretó la "Protección de Zona de Anidación y Desove" (DOF 8 de enero de 1986), la veda total para las especies y subespecies de tortugas marinas y la prohibición de posesión o consumo de huevo, carne o piel (DOF 31 de mayo 1990). Por otro lado, se publicó una Norma Oficial Mexicana que obliga al uso de dispositivos excluidores de tortuga (DET) en las redes de arrastre camaroneras NOM-002-PESC-1996 (DOF, 1996).


En muchas playas del Pacífico Mexicano en las que anidan  tortugas marinas, existen campamentos tortugueros operados por gobiernos municipales estatales, federales, universidades, organizaciones no gubernamentales e iniciativa privada, incluyendo la industria hotelera. El esfuerzo se centra en las regiones numéricamente importantes para la anidación dejando de lado algunas zonas de baja densidad, tal es el caso de Baja California Sur. Sin embargo, por mucho tiempo, la tortuga golfina constituyó una de las poblaciones más abundantes en esta región, aunque hoy en día está sumamente mermada, debido a la explotación excesiva de la que fue objeto. La costa occidental de BCS sostuvo una pesquería intensiva de tortugas marinas (principalmente tortuga prieta) entre fines del siglo XIX y el siglo XX. Esto llevó al fin a las poblaciones de las lagunas costeras, como Bahía Tortugas. Entre 1965 y 1982, México aportó más de la mitad de la producción total mundial de tortuga marina, Baja California Sur aportó más de la mitad de la captura nacional. Y si bien en la actualidad sus poblaciones se encuentran mermadas, seria imprudente ignorarlas ya que en el Estado de Baja California Sur se encuentran las anidaciones de tortugas marinas más norteñas de nuestro país, característica que por si sola las hace sumamente importantes.


El papel que ha jugado la zona costera de Baja California Sur (BCS), en la alimentación y nacimiento de las tortugas marinas, era poco conocido hace 10 años, pero hoy en día sabemos de la trascendental importancia del Estado; cinco de las ocho especies de tortugas marinas que hay en el mundo, se alimentan o anidan en esta región: la tortuga golfina (Lepidochelys olivacea), la laúd (Dermochelys coriacea), la tortuga prieta (Chelonia agassizii), carey (Eretmochelys imbricata) y la tortuga amarilla (Caretta caretta). La tortuga prieta, golfina y laúd, anidan en el Estado de Baja California Sur, concentrándose sus anidaciones principalmente en el Municipio de Los Cabos. Y las tortugas carey y amarilla, se encuentran alimentándose en las costas del Estado.


Es notorio que la situación de Peligro de Extinción de todas las especies de tortugas marinas no sólo se debe a la explotación, sino que este deterioro poblacional se ha agudizado por cuatro razones:


a) Por la explotación ilegal de sus productos.
b) Por la acelerada presión negativa hacia los ecosistemas marinos, resultado del progreso de una civilización consumista y productora de basura y contaminantes.
c) Finalmente es la captura incidental que causa la muerte de tortugas marinas por el uso de diversas artes de pesca, siendo las más importantes las de redes de arrastre de fondo para peces y camarones, los palangres para tiburones y para picudos, los trasmallos y la captura que se efectúa con los chinchorros playeros y con líneas de anzuelos.
d) Aunado a lo anterior, el encuentro del desarrollo y las zonas costeras ha resultado en la transformación de las playas y su degradación al aumentar el número de edificaciones y hoteles. Estando entre los principales afectados las tortugas marinas debido a que las estructuras hechas por el hombre bloquean el paso a las hembras cuando salen a anidar, compactan la arena en todos sus sectores, modifican el movimiento natural de la arena a lo largo de la costa, lo cual afecta el ciclo de vida de las diferentes especies.


Objetivo


Contribuir a la recuperación de las poblaciones de tortuga marina que anidan en Baja California Sur.


Acciones concretas implementadas


Las acciones para alcanzar los objetivos:


1) Protección de tortugas marinas y sus nidos, determinar las especies anidadoras y las zonas con mayor anidación.
2) Identificar los factores que impiden el éxito de la anidación de las tortugas marinas.
3) Atención de tortugas marinas heridas y/o enfermas para su recuperación y posterior liberación.
4) Concientizar y promover cambios de hábitos en la población a través de la educación ambiental.
5) Promover la participación y cooperación del sector privado en la Protección de las Tortugas Marinas, generando el interés de los Hoteles aledaƱos a las playas de anidación a través de actividades de difusión sobre la importancia de las tortugas marinas y la búsqueda de alternativas para su protección y conservación.
6) Creación y Capacitación de grupos de trabajo y voluntarios.
7) Promover y desarrollar proyectos de investigación de la zona.
8) Mitigar los factores identificados que impiden el éxito de la anidación de las tortugas marinas.
9) Tener un conocimiento amplio sobre la población anidadora de tortugas marinas en la zona del Municipio de Los Cabos para llevar acabo acciones y estrategias concretas para la conservación de la especies.